Disipación fugaz

Aún soplan los aires del desdén y las miradas siguen indagando juicios de falsas premoniciones. Sujetos propensos a la sociedad, actúan en nombre de la fisiología mundana, perdidos en la oscuridad del horizonte aleatorio. El futuro los absorbe, ya que el presente no les existe. Se siente la coexistencia de una experiencia determinista y de un sexto sentido inmensurable. Crédulos ante un portal invisible pero materialmente real en nuestras entrañas. Eventos infinitésimos, tan característicos a cada paso milimétrico que se da en el paradójico trayecto, construyen un microuniverso milenario y aún así, la indiferencia persiste. Se sospecha, que algún ente nos eriza, pero solo encontramos la verdad en la subconsciencia, donde nada se observa, nada se determina, nada se sabe, solo se percibe que algo subjetivo se procesa, a pesar de la inexplicable irracionalidad. Tendencias sobrexcitan a los mundanos, que permanecen, casi eternamente, prisioneros a un sistema con fronteras blindadas, y a pesar de todo, juran saber la verdad. Gradualmente, se evaporan los impulsos para la mejor comprensión humana, por la aberrante propagación de una aversión al falso idealismo y a la falsa repulsión fabricada por adulteradores inseguros. La ofensiva que se decide, para resurgir y lograr aumentar la densidad y no el volumen del espacio donde se refugian nuestras ramificaciones neurológicas y la ofensiva para lograr reciclar la energía esfumada, serán siempre, naturalmente, una travesía oscilatoria. La finitud será disipada ante la grandeza del único sistema que realmente cruzamos secularmente: el proceso, y entonces, se tornará insignificante.

Mr. Brown

Yo no sé filosofar.

Últimamente ha estado rondando en mi cabeza un sentimiento muy peculiar que sentimos los seres humanos y del cual muchos hablan, pero pocos tienen razón. Seguro se preguntan como puede pasar por mi cabeza un sentimiento, si los sentimientos (según lo que nos han querido hacer entender) pasan por el corazón.  Por esta razón decido ser uno más de los que se atreve a hablar sobre esto  sin miedo a estar equivocado, que seguramente lo estoy.  

Yo no se filosofar, pero lo que sé me basta y sobra para pensar. El amor es un sentimiento, el cual si somos afortunados, a todos nos toca alguna vez sentirlo (o creer que lo sentimos).  Muchos podrán pensar que son las personas que más aman a su pareja solo porque son románticos, dan sorpresas o simplemente dicen las palabras lindas que salen del corazón. Pues como todos sabemos, las palabras se las lleva el viento,  el romanticismo viene motivado por un impulso que no siempre esta presente y las sorpresas y regalos solo las damos ocasionalmente.   

 A mi manera de ver las cosas, solo logramos reconocer que estamos realmente enamorados cuando nos toca hacer grandes sacrificios por alguna otra persona. El tamaño de nuestro amor, es directamente proporcional a la magnitud de nuestros sacrificios, bien sea por dinero, trabajo,  tiempo y en algunos casos, distancia, entre otros.

 En la mayoría de los casos, el hombre es la persona indicada para realizar los más grandes sacrificios (también es lo que esta preconcebido, que el hombre siempre es el que tiene que aportar todo a la relación), como también en muchos casos es la mujer quien hace los más  grandes sacrificios. Pero lo que debemos entender, es que en toda relación debe existir reciprocidad.

¿Qué pasa cuando no existe esto en las relaciones?  He aquí cuando empiezan los problemas, las discusiones, desacuerdos y una serie de conflictos que conducen en la mayoría de los casos a un corazón roto.  Es por esto, que antes de hacer un sacrificio no importa su magnitud, primero debemos preguntarnos si la persona que amamos haría lo mismo por nosotros. Lo difícil esta en encontrar la respuesta a esa pregunta, ya que muchas veces nos engañamos a nosotros mismos, creyendo que nuestra pareja seria capaz de hacer hasta lo imposible por nosotros y lo único que encontramos al final de camino es una desilusión.

Cuando entramos en una relación, sentimos una necesidad insaciable de formar parte de la vida de la otra persona, conocer sus costumbres, virtudes, defectos, caprichos, pensamientos, sensaciones, sentimientos y así podría seguir, hasta llegar al punto que conozcamos hasta el mas mínimo detalle acerca de nuestra pareja. Pero casi siempre en el camino, nos vamos tornando celosos, ya que esa persona tan especial que morimos por conocer no queremos compartirla con mas nadie hasta que nosotros podamos lograr satisfacer esa necesidad de conocer, entender y formar parte de la vida de nuestra pareja. 

Este sentimiento generalmente dura algún tiempo y lamentablemente se va haciendo costumbre, hasta que llega un punto que no puedes controlarlo. Muchas personas privan a sus parejas de libertades,  amistades, distracciones y muchas acciones que no pueden ser realizadas en pareja, o en caso de poder hacerlas, no tendrían el mismo significado. Entonces estas personas que privan libertades generalmente son egoístas, ya que cuando su pareja intenta hacer lo mismo con ellos, se molestan.

El amor no solo debe ser un sentimiento, el amor debe venir acompañado de una gran dosis de razón y cordura, de lo contrario, el dejarnos llevar por nuestros sentimientos puede ser una movida bastante riesgosa y solo dependerá de nuestra pareja el hacernos saber si valió la pena el sacrificio, o no.

Seguramente estoy equivocado, pero a mi manera de ver las cosas en toda relación debe existir un balance y siempre poder sentir que los sacrificios y sentimientos que hacemos y sentimos, respectivamente, sean respondidos en la misma magnitud por parte de nuestra pareja, de lo contrario simplemente estaremos engañándonos a nosotros mismos.  

D.

Aún esperando una señal para contagiarlos

Estoy harto de las historias de extraterrestres. Es impresionante como a los seres humanos les encanta dar vida a historias utópicas. Se aferran a la credibilidad de cuentos fantasiosos que siempre poseen fuentes misteriosas. Normalmente es un familiar, o un amigo, o el amigo de un amigo, o “lo vi en televisión”, o “yo mismo lo vi”, “pero nunca te conté haber estado con la mente un poco alterada en ese momento”, en fin, siempre es una historia mal contada.

El hecho es que tenemos que hablar de probabilidad cuando hablamos de la existencia de otros seres fuera de nuestro planeta.  Cuando nos referimos a seres fuera de nuestro planeta,  normalmente lo asociamos a vida inteligente así como la de nosotros, es decir, de seres que tengan cultura, que pienses racionalmente, que tengan todas las características que necesita una especie para poder  coexistir.

Para poder comprender esto mejor, hay que tener una mínima noción sobre un poco de ciencia y del universo. Tenemos que entender qué carajo es el universo. Para entender que es, tenemos que aceptar una teoría, la teoría del origen del universo, el Big Bang.  Es la más aceptada y más confiable por ser la que presenta más resultados positivos entre las experiencias y  estudios de los científicos. El Big Bang fue una gran explosión que dio origen al universo, partiendo del tamaño de un balón (siendo a partir de ahí cuando colapso) hasta su expansión infinita, ya que aun hay pruebas de que el universo no para de expandirse. A raíz de eso, se originaron las galaxias  y en ellas las estrellas y los planetas.  Lo más lógico es que, por ejemplo, al haberse originado una galaxia y en ella muchas estrellas y planetas, la probabilidad más lógica es que todos estos se hayan originado prácticamente al mismo tiempo. Tienen también que aceptar el fenómeno de que para que exista un planeta, tiene que existir una estrella, ya que los planetas se mantienen girando en órbita en las estrellas.

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene aproximadamente cien billones de estrellas de las cuales una es nuestro sol, en otras palabras, el sol es una estrella con varios planetas orbitando de los cuales uno posee vida inteligente, la Tierra. Esto ocurre por las perfectas condiciones en la que se encuentra el planeta en relación al sol y a los otros planetas. Ahora, si pensamos en probabilidades, hay que pensar que en nuestra galaxia, de las cien billones de estrellas que la componen, existe la probabilidad de que en cada una de ellas existan planetas girando en su entorno, y por ello, de que haya uno o más planetas con las condiciones adecuadas para  la existencia de vida inteligente como la de nosotros. Creo que entre tantos billones de estrellas,  no cabe duda de que deba haber más de un planeta exótico con vida por ahí. Puede que sean un poco más avanzados o más atrasados, pero no debe ser muy abismático el nivel de desarrollo de los extraterrestres en relación a nuestra humanidad.

El tiempo ha sido muy corto para que otros seres ya hayan transcendido tecnológicamente. Si fuera así, ya no los hubieran hecho saber. Pero no lo es. Siéntanse frustrados los que esperaban leer ficción científica aquí.  Pero ¿es o no es increíble la grandeza del universo? También se han descubierto más de un trillón de galaxias! Absurdo creer pero cierto.

Viendo que conseguir extraterrestres puede  ser una tarea más difícil de lo que se imaginaban (mas no imposible) creo que deberíamos rever muchos conceptos en nuestro diminuto planeta entre el gigantesco y populoso universo, antes de que contagiemos a otros seres con nuestras calamidades. Tantas guerras, tanto caos, tanto desentendimiento, tanto odio, tantos desacuerdos, tanta falta de amor, tanta falta de sexo, tanta desgracia, tanta ignorancia, tanta falta de sensibilidad  ¿Sera que realmente somos vida inteligente?

Mr. Brown

En conflicto con una ilusión

Nadie se da cuenta pero la ilusión de algo puede ser nuestra mayor pesadilla durante nuestra exótica vida. La mayoría de las personas están condenadas a una muy común y completamente imprescindible desde el momento que nacen hasta el crepúsculo de sus vidas y esta es el tiempo.  No sé si pensar que cada minuto que pasa es valioso o trágico.

Es obvio que pensando racionalmente, el tiempo es una herramienta excelente para poder organizar nuestros deberes diarios, para poder marcar encuentros, tomar decisiones, celebrar fechas ficticias para sentirnos especiales, es decir, tiene toda su carga positiva en nuestra existencia. Creo que hoy en día no podría imaginarme vivir en esta realidad sin la existencia del tiempo. Tendríamos la extraña sensación de que la vida es eterna, no habría organización, ni nada por el estilo, podría ser algo caótico partiendo de mi actual criterio paradigmático, tal vez no lo seria partiendo de otro criterio fuera de nuestros paradigmas.

Al mismo tiempo, como todo humano con la mente perturbada por la locura del mundo que nos rodea, no cabe duda de que también tenemos nuestros momentos da bajo astral. Eso me hace pensar que el tiempo también puede ser considerado como una cuenta regresiva para lo que la mayoría más teme y creo que ya di a entender a que me refiero.

Me he dado cuenta de que muchos, cuando estamos jóvenes vivimos en un mundo fantasioso hasta que cuando menos imaginamos, empezamos a entrar en el mundo de la total independencia y de la rigorosa toma de decisiones, lo cual para muchos son momentos de desesperación, angustia, impotencia y frustración. Ahí es cuando nos damos cuenta de que el tiempo es un factor angustiante. A partir de ese momento, el tiempo, de acuerdo a nuestras percepciones, parece acelerar, parece que empezamos envejecer de una forma muy rápida y empezamos a entrar en crisis mentales.

Mi corazón late con una rapidez como si hubiese corrido kilómetros, con apenas despertarme una mañana pensando en cual será el destino de mi futuro. Pero cuando todo parece estar derrumbándose, cuando parece que el mundo te está cayendo encima, es decir, cuando esos pensamientos complejos empiezan a apoderarse de tu mente, siendo la mayoría influenciada por agentes externos y por la eterna comparación humana, antes de entrar en colapso, ahí es cuando te das cuenta de que puedes pensar que todo lo que te rodea también es una ilusión, de que todo el caos es una ilusión, de que la locura de la realidad te está tornando un loco más y que al final no llegas a ningún lugar dejándote condenar por esos idealismos de lo que debe ser.

Una vez me dijeron que no hay mejor forma de morir que aprendiendo a vivir con la aceptación de las cosas tal cual como son. El tiempo siempre será una ilusión, siempre estará ahí y nosotros somos apenas unos extraños pasajeros, somos singulares entre billones de seres, eso ya nos debería hacer sentir especiales, no importando las condiciones, la procedencia, el lugar, o lo que sea que seamos, lo que importa es entender que todos tenemos una potencia interna y que la podemos descargar cuando queramos, sin importar en qué momento, ni cuándo ni porque.

En otras palabras, no permitas que el tiempo acabe con tu potencia interna, al final, no tienes nada a perder  y si todo a ganar, si te das cuenta de que el tiempo es apenas una mera ilusión.

Mr. Brown

Idiosincrasia

Ayer en la noche fui victima junto con un buen amigo de una situación muy común en mi país, gracias a dios no fue el hampa. Mientras estábamos tranquilamente en casa, decidimos salir a comprar la cena. Antes de montarnos en el carro para regresar a casa (habíamos comprado  pizza), colocamos dos de las cajas en la parte trasera del carro y el me dice: “Abre las cajas para que las pizzas no se suden y se pongan babosas”, yo respondí: “Jajá marico que invento tan loco es ese?, déjalas cerradas que así se mantienen calientes”. Luego de una pequeña discusión, decidimos dejarlas abiertas. Yo me siento en la parte delantera del carro con una caja de pizza en mis piernas (eran 3 cajas, solo que atrás únicamente cabían dos), la cual también llevaba abierta.

Mientras íbamos en el camino, las cajas de las pizzas se iban cerrando e íbamos pendientes de abrirlas cada cierto tiempo. Al momento que llegamos a un semáforo, volvemos a voltear a la parte trasera para abrir las cajas que nuevamente se habían cerrado, justamente en ese momento el semáforo coloca su luz verde.

Mi amigo aceleró, y yo me quede abriendo la segunda caja de la pizza que quedaba. En el momento  que estoy volteando la mirada al frente, escucho: “Maricoo pilaaaas agarrateeeeee…..”. En ese momento y sin poder reaccionar, sentí el golpe más fuerte que alguna vez haya sentido, el tablero se había enterrado completamente en el centro de mi cara, rompiendo diferentes partes.  Cuando volteo rápidamente a ver a mi amigo, su cara me hizo sentir nauseas, completamente llena de sangre. Pero en el momento que él me ve a mí, entre maldiciones y gritos se le escapa una sonrisa.   

Como pudimos, nos bajamos del carro en shock y sin poder caminar bien.  Al encontrarnos con el conductor y acompañantes del otro automóvil, nuestras sospechas eran ciertas…No estaban borrachos, estaban completamente  vueltos mierda (pero totalmente ilesos), al punto que no podían ni mantenerse en pie, ni mucho menos tenían la capacidad de poder procesar lo que había sucedido. Sus únicas palabras (del conductor) fueron: “No distinguí bien los colores del semáforo, pensé que podía pasar”.

Al ver el estado en el que se encontraba, no me quedo más remedio que alejarme de el, ya que me daba asco ver a una persona en tal estado de ebriedad.

Vivo en un país en el cual la idiosincrasia esta totalmente marcada por la falta de conciencia, en el cual se piensa que entre más alcohol consumas, más macho eres, entre más mujeres tengas, más hombre eres, y mientras más veces puedas joder a lo demás más exitoso eres.

Vivo en un país en el cual este tipo de accidentes no se pagan con multas, sanciones severas ni cárcel, si no con billetes. El conductor que ofrezca más dinero al fiscal, mejor parado sale del choque, aún cuando tienes tu cara rota y ensangrentada, y el culpable esta ileso y completamente ebrio.  

Vivo en un país en el cual los curiosos que llegaron a ver que había pasado, terminaron retirándose felices del lugar, porque pudieron comer  y llevarse en sus manos  los restos de pizza que habían quedado en el asiento y piso del carro, totalmente destruidos, algunos con un poco de sangre y no aptos para el consumo humano.

Como mi caso hay muchos y sin duda alguna habrán muchos más, porque este es mi país, este es el país que tenemos y por estas cosas son las que nos caracterizamos, por la falta de conciencia y por la falta de sentido común.

Si alguno se pregunta el por que de la sonrisa de mi amigo al verme, bueno solo imagínense como quede al chocar y tener una caja de pizza abierta en mis piernas…..

D.

Incertidumbre e Insatisfacción

A pocas horas de la inauguración de este blog, no faltaba mas que hacer las primeras publicaciones para así darle un poco de sentido a este pequeño espacio que hemos creado para simplemente expresar una manera de pensar, común para muchos y fuera de lugar para otros,  pero sin duda alguna absurdo y a la vez muy cierto. Pero a mi manera de ver las cosas, no hay nada mas importante que la diversidad de pensamientos, sentimientos y emociones ante las diferentes situaciones que se puedan presentar en el transcurso de nuestra vida. Esto es lo que nos hace evolucionar como sociedad ya que si todos pensáramos y actuáramos de la misma manera este mundo seria desesperantemente aburrido y caótico.

Siempre me ha gustado pensar que todos los habitantes de este planeta somos movidos por un par de cosas muy curiosas; la incertidumbre y la incomprensible necesidad de sentirnos insatisfechos por las cosas que tenemos.

Me explico. Somos humanos y lamentablemente no poseemos la capacidad de saber con certeza que nos depara el futuro, en base a esto, cada uno de nosotros (incluso desde la niñez) comienza a trazarse un plan de vida en busca de lograr alcanzar una meta o algún sueno. Es así, por eso vivimos, trabajamos, ahorramos, en resumidas cuentas por eso luchamos.  Ahora esta lucha no es contra una persona,  sociedad o contra un algún sistema bien sea político, económico o social. Cada uno de nosotros lucha contra la incertidumbre, siempre buscando la manera de derrotarla,  buscando la manera de no tener que preguntarnos ¿Qué va a pasar? ¿Sera que lo puedo lograr? O cualquier pregunta que nos hagamos en el camino que nos toque recorrer para llegar a la meta que queremos. Lo más triste de todo, es que no hay manera de derrotar la incertidumbre ya que muchas de las cosas que nos suceden en la vida no tenemos control sobre ellas, si, lamentablemente.

Quise hablar sobre esto en mi primer post, ya que actualmente he sido víctima de la incertidumbre, no que antes no lo haya sido, solo que ahora más que nunca. Creo no ser ni el primero ni el ultimo en tener algún plan, o alguna ilusión que en algún momento del camino sin saber cómo ni por qué, me he desviado o he enfocado mis energías en cosas que no solían tener la misma relevancia como mis sueños. Y gracias a esto, mis planes han fracasado…más de una vez.

Gracias a esto he intentado entender un poco el comportamiento humano porque no me cabe duda alguna de que a todos en algún momento de nuestras vidas algún plan o alguna meta por muy pequeña que sea, se nos ha escapado de las manos. Esto nos hace sentir vacios por un momento, como decepcionados de nosotros mismos ya que ni con nuestros mejores esfuerzos pudimos lograr eso que tanto anhelábamos. No seré el típico personaje que dirá, que debemos aprender a levantarnos de cada tropiezo, eso esta muy trillado.  No digo que ese mensaje este errado, todo lo contrario, lo comparto al 100% pero no es sobre lo que se trata esto.

El proceso de recuperación de una caída no es fácil, de hecho muchas personas sufren tal decepción que mas nunca logran seguir adelante y es por eso que vemos tanta gente que llega a cierta edad y siguen en depresión o en busca de sueños inalcanzables. Igualmente no lo juzgo, de hecho de pinga por ellos, es su vida.

Supongo que la conclusión o aprendizaje que quiero dejar  en este primer punto no es más que algo muy sencillo. Debemos aprender a sonar siempre con la cabeza en las nubes, pero con los pies en la tierra. De esta manera no nos hacemos uno de los peores daños que nos podemos hacer a nosotros mismos, el crearnos falsas expectativas.

En cuanto a la necesidad de sentirnos insatisfechos por las cosas me refiero a que el ser humano así lo tenga todo, siempre va a sentir que le faltan muchas cosas y es la búsqueda de estas cosas que supuestamente están ausentes lo que nos mantiene ocupados una gran parte de nuestras vidas. El problema de esto es que muchas veces, estas cosas que pensamos que nos faltan simplemente son pequeños caprichos que como seres humanos creemos que nos merecemos solo porque no es suficiente lo que ya tenemos.

Entonces poco a poco se va creando un conflicto de intereses entre los dos motores de nuestro cuerpo (incertidumbre e insatisfacción) ya que los dos intentan darnos algo que no tenemos, nuestros sueños o nuestros caprichos. He aquí  el principal responsable del fracaso de muchos de los planes  ya que generalmente  en muchos casos (al menos el mi) los caprichos le han arrebatado el protagonismo a los planes y los sueños, pintándose en nuestras mentes como la salida fácil y de esta manera derrotar más rápidamente a la incertidumbre.

En mi caso puedo reconocer que siento insatisfacción (como todos, no creo en la persona que diga que se siente totalmente satisfecha en su vida y que no quiere algo mas) y he caído injustamente en un error muy común entre nosotros los humanos. Acostumbramos a juzgar a las personas que tienen lo que nosotros queremos y no le dan la importancia que nosotros le daríamos. Una familia, un trabajo, un amigo, una mascota, cualquier cosa significativa o algún capricho.

Cuando esto ocurre se suele caer en el típico, ¡Que bolas! Es decir, este pana tiene todo a su favor y ni le para bolas…” y últimamente he logrado entender que cada persona tiene necesidades distintas y que quizás esa persona al vernos a nosotros este pensando de la misma manera.

En resumidas cuentas, lo que todos debemos entender  es que estas cosas que nos mueven y que nos hacen vivir la vida de las distintas maneras que lo hacemos, no podemos controlarlas ya que son ajenas a nuestro cuerpo, al menos la incertidumbre, y que la insatisfacción es una cualidad que todos los seres humanos tenemos por defecto y que nosotros tenemos la potestad de decidir la magnitud de la importancia que tiene sobre nuestras vidas.

Lo que si es seguro es que las dos son necesarias para la sociedad ya que son las que nos mantienen activos, en la calle, buscando y luchando por lo que queremos.   Cada quien es libre de responder a ellas de la manera que mejor le parezca, esto es lo que le quita el desesperante aburrimiento a la vida.

D.

¡Hola terrícolas!

Esta tarde mientras pensaba profundamente sobre las cosas de la vida, saben esos momentos existenciales de los humanos, me di cuenta de que la vida es más que estar sentado al frente de un computador navegando en internet, hay que ser alguien en este mundo, o por lo menos alguien en internet, entonces caí como todo ser humano victima de las tendencias en la idea de tener un blog. Mentira, no fue así, en realidad un amigo me dijo en estos días ¿porque no hacemos un blog? Pensé un ratico y le dije que sí. Somos varios extraños pensando en alto, exhibiendo nuestros pensamientos que son nada más y nada menos que una mezcla de cosas que observamos desde que nos dieron a luz hasta el día de hoy. Claro, muchos pensaran, un blog inútil más ¡hasta cuando! bueno en verdad pienso lo mismo, pero que carajo, esto representa el futuro, es decir, nunca sabes que va a ocurrir, solo piensas en el momento que lo haces. Espero que alguien llegue a leer esto, ah y recuerden, no olviden bañarse en tres minutos y con una totuma :)

Mr. Brown